No Puedo vs ¿Cómo Puedo?

Uno de los problemas más grandes que puedes tener en todo el proceso de reestructuración mental para el éxito es borrar de tu diccionario frases como "No puedo" o "No sé", mismas que nos obstaculizan a buscar soluciones.
Este problema viene de nuestra infancia y la educación que obtuvimos ya sea tanto en la escuela como por la familia. Desde chicos nos enseñan que cometer errores y fracasar es de tontos, de incompetentes, de irresponsables. Hay una parte cierta y otra parte falsa en este concepto. A continuación vamos a intentar comprender que si pensamos de otra forma nuestras acciones, y por ende nuestros resultados, van a ser diferentes.
Podría catalogarte de descuidado o tonto si todos los días que vamos juntos al trabajo tropiezas en el mismo escalón. Pero más allá de que la situación pudiese ser cómica, no podría catalogarte en ese sentido si tropiezas una sola vez y aprendes a andar con cuidado por allí.
Estamos acostumbrados a que nos etiqueten incluso antes de intentar hacer algo. Nos enseñaron a temer al fracaso y a no cometer errores. Imagina simplemente quitarle la bicicleta a un niño porque se cayó mientras trataba de aprender a andar en ella, sería algo sumamente terrible y traumático; ese niño nunca más querrá tocar una bicicleta en su vida, incluso tendría miedo o ansiedad de pensar subirse a una. Es una comparación básica, pero a todos nos han pasado situaciones similares en las que nos bloqueamos mentalmente para «no sufrir».
La libertad financiera comienza en tu mente
Si estás mal financieramente tienes dos opciones a elegir: "No puedo mejorar" o "¿Cómo puedo mejorar?". Con la primer opción no intentas nada y pierdes, con la segunda intentas y puedes perder o ganar, pero lo aprendido te permitirá seguir mejorando. Hay una frase que dice que somos lo que pensamos… más cierta no podría ser. Deja atrás al "No puedo" e invita al "¿Cómo puedo?" a formar parte de tu vida, con el tiempo tus pensamientos positivos se convertirán en buenas acciones y darán los frutos que buscas.
Desconozco tu edad, pero si tienes 50 años y recién descubres esto, piensa simplemente que te bloqueaste la mitad de tu vida. Nunca es tarde para comenzar, la clave del éxito está en ti.