Comprometido con tu Libertad Financiera

Lograr la libertad financiera requiere de constancia y compromiso. Esta es la razón por la cual mucha gente tiene problemas para alcanzar el éxito, y esto es cierto no solo en el tema financiero. Mantenerse constantemente enfocado y disciplinado es difícil para aquellos que buscan también bajar de peso, aumentar su musculatura, mejorar su confianza, dejar de fumar… Entonces, ¿qué marca la diferencia cuando se trata de mantenernos comprometidos en lugar de distraernos o perder la motivación? Todo comienza con tener un plan específico para lidiar con las cosas que hacen que la gente se aleje de sus objetivos. En esta entrada veremos algunos de los obstáculos más comunes que podemos evitar para mantener nuestro compromiso y que podemos hacer respecto a ellos.
Afrontar los obstáculos
Mientras lees la siguiente lista de obstáculos, evalúate en una escala de 1 al 10 (siendo 1 la peor calificación y 10 la mejor) sobre lo mucho que necesitas mejorar en esa área. Recuerda, no hay respuestas correctas o incorrectas, solo honestas.
- Falta de conocimiento específico de lo que debes hacer.
- Falta de atención.
- Falta de un plan por escrito.
- Priorizar actividades sin importancia.
- Hábitos de gasto impulsivos.
- Una mala actitud con la gente adinerada.
- Ceder a la influencia de otros.
Entonces, ¿cómo lo hiciste? Si obtuviste una puntuación inferior a cinco en una o más áreas, es momento de buscar soluciones al problema. Selecciona una zona a corregir a la vez y luego haz frente a la siguiente; este es un consejo simple, pero poderoso. La clave para mantenerse comprometido es afrontar los problemas directamente y el mejor momento para hacerlo es ahora. El dicho “la mejor defensa es un buen ataque” es cierto cuando se trata de mantenernos comprometidos con lograr nuestra libertad financiera.
Otra cosa a recordar es que el objetivo es más importante que el plan, así mantendremos flexible nuestro plan y estaremos dispuestos a cambiarlo si las cosas van mal. No te obsesiones con un plan que no estarás dispuesto a alterar cuando las cosas no anden tan bien; al final, lo que importa es el resultado. Si mantienes tu plan con flexibilidad y te enfocas en lograr tus objetivos y hacer frente a los problemas antes de que ocurran, estarás en buen camino a lograr tus objetivos.