El Presupuesto Personal

Anteriormente comenté de cuatro categorías que podemos manejar para administrar el dinero: donativos, reservas, inversiones y gastos. Siguiendo la idea de mantener las cosas sencillas, hoy profundizaremos en el tema para que puedas asignar los ingresos a cada categoría de una manera más real y que no solo se vea agradable en el papel, sino que sea útil y funcional para ti y tu familia.
Donación
En esta categoría se incluye todo el dinero que donas a los demás como a las instituciones religiosas, a una fundación, hogares de niños sin padres, ancianos, indocumentados, centros de rehabilitación, programas de redondeo de dinero, lo que das a los que piden limosna, a los ayudantes del mercado y trabajadores ambulantes. Suelo escuchar a personas que dicen que no dan dinero porque tienen muy poco, y que si fueran ricos regalarían dinero a todo mundo. La realidad es que si quieres realizar esta benévola práctica no necesitas tener millones para poder realizarla, es el mismo caso de las inversiones, con poco puedes hacer mucho, incluso regalando cosas que ya no uses.
Reservas
Aquí guardamos el dinero de preferencia en una cuenta de ahorro o inversión que nos permita retirar el dinero sin problemas. La reserva es el dinero que mantendremos para imprevistos fuertes como problemas de salud, pérdida de trabajo, apoyo a familiares en problemas, desastres naturales, renovación de equipo tecnológico caro y problemas judiciales mayores.
Inversión
Inversión es todo el dinero que destinamos para que produzca más dinero, pueden ser inversiones financieras, en bienes raíces y negocios. Todos los costos que surjan de estas actividades también serán pagados de esta categoría. Las ganancias pueden ser utilizadas para reinvertirlas o para gastarlas en cualquiera de las otras tres categorías.
Gastos
Esta categoría corresponde a todos los gastos comunes que realizamos, se incluyen aquí:
- Gastos de vivienda como la renta de un departamento, servicios de agua, luz, seguridad de la vivienda, seguros de casa, teléfono, Internet, televisión de paga, gas natural, jardinería, muebles, adornos, utensilios, pequeñas obras, reparaciones, pintura de detalles y productos de limpieza del hogar.
- Gastos de alimento como el mandado o despensa, agua potable y los consumos de restaurantes y bares.
- Gastos de transporte como la renta de un vehículo, adquisición de un automóvil, seguro de automóvil, chequeo de tu vehículo, reparaciones, gasolina, carreteras de cuota, estacionamiento y transporte público.
- Gastos de los hijos como colegiaturas, compra de materiales escolares, y el dinero que les das.
- Gastos de mascotas en juguetes, comida, veterinario e higiene.
- Gastos de salud como las revisiones periódicas de la salud, seguro de salud, procedimientos de salud sencillos, maletín de emergencias y los medicamentos.
- Gastos personales como la compra de ropa, joyería, perfumería, higiene corporal, cigarros, libros, diversión, revistas y regalos.
Analiza todos los gastos que realizas y revisa si necesitas aumentar el presupuesto para gastos o si existe sobrante de dinero y puedes traspasar parte de este presupuesto a cualquiera de las otras tres categorías. Es posible que olvides añadir detalles al presupuesto inicial, en todo caso siempre podrás ajustarlo a tus necesidades y que te permita ahorrar e invertir mejor.