Monedas y Commodities

Al invertir en Internet hay muchos activos para elegir: las commodities como el oro o el petróleo, las acciones de importantes empresas, índices bursátiles y las divisas más relevantes del mercado Forex.
La variedad es un importante aliciente para los inversores, ya que cada uno puede elegir negociar con el activo que más le interese. No obstante, una de las maneras para conseguir algo más de rentabilidad es diversificar nuestra cartera de inversión, es decir, invertir en activos financieros diferentes. Una buena forma de aprovechar al máximo nuestras inversiones es tener en cuenta que existe una correlación entre commodities y divisas. Si analizamos esta interdependencia podemos ampliar nuestros objetivos de inversión.
Para quien no entienda de qué estoy hablando explicaré brevemente qué es esto de las correlaciones entre activos financieros. Una correlación o interdependencia entre activos es la relación que existe entre la cotización de dos instrumentos financieros distintos calculada en un mismo periodo de tiempo. Buscar las relaciones entre activos financieros es una buena opción para pluralizar nuestras inversiones.
La correlación entre activos financieros puede ser de dos tipos: negativa o positiva. Cuando los activos se mueven hacia una misma dirección se dice que la correlación es positiva ya que sí el precio de un activo sube el correlacionado también tenderá a subir. Ocurre lo mismo con la tendencia inversa, cuando el precio de un activo cae el otro tiende a caer. En cuanto a la correlación negativa, esta existe cuando un activo financiero pierde valor y el otro activo tiende a la alza. Por regla general las correlaciones entre activos suelen presentar una misma pauta durante un tiempo determinado. Aún así, hay que tener un control de estas interdependencias ya que igual que ahora puede ser positiva puede volverse negativa sin previo aviso.
Mercados para invertir
Por un lado tenemos los commodities y el mercado Forex, o lo que es lo mismo las materias primas y el mercado de divisas. Teniendo en cuenta que todas las economías tienen que comprar las materias primeras que consumen cambiando su divisa por la de la economía de donde adquieren los bienes, podemos deducir que al realizar esta operación incrementará la demanda de la moneda del exportador y consecuentemente también aumentará su valor. Lo mismo ocurre en el caso contrario.
Las divisas más vinculadas con las commodities son el CAD, AUD y el NZD puesto que son grandes exportadores de ellos y porque al subir el precio de las materias primas sus divisas también lo hacen. Hay que tener en cuenta que el crecimiento global está impulsando la demanda de commodities y subiendo sus precios, lo cual beneficia directamente a las divisas que se fortalecen ante esta demanda. Aunque conviene tener en cuenta las monedas que puedan debilitarse para ganar también con estas negociaciones.
También tenemos el mercado de bonos y de divisas. No hace falta decir que con los bonos lo que se busca es rentabilidad. Estos títulos del Estado cuentan con el respaldo de los gobiernos nacionales así que nos dan cierta seguridad. Los tipos de interés es algo a tener en cuenta a la hora de comprar bonos, cuanto mayor sean las tasas más atractivos puesto que las economías que lo sustentan son mucho más estables. Para adquirir los bonos hay que hacerlo en la divisa representativa del país, es decir, sí queremos bonos de los Estados Unidos tendremos que cambiar nuestra divisa a dólares. Cuando los inversionistas internacionales hacen esta operación de cambio de moneda para adquirir los bonos del país en cuestión, la demanda de la divisa hace aumentar su valor. Al mismo tiempo el incremento de la oferta de divisas internacionales supone una reducción de sus valores. Este mercado suele moverse por ciclos de largo plazo así que las tendencias son mucho más predecibles.
Por último, tenemos los mercados de valores de renta variable y el de divisas. Como es lógico sí vemos que los valores de la Bolsa de un país tienen resultados satisfactorios meteremos nuestro dinero allí. Los activos cotizan en la moneda de la economía de la que forman parte, así pues para invertir en Reino Unido tendremos que cambiar nuestra divisa por GBP. El incremento de la demanda de libras esterlinas por parte de inversores extranjeros suponen un aumento en su valor. Al contrario ocurre si incrementa la oferta de monedas internacionales ya que reduce el valor de las demás divisas. En definitiva, que el precio de una divisa incremente la hace más fuerte frente a la que pierde valor y se vuelve más débil. Aprovecharnos de ello en la compraventa puede hacernos conseguir importantes ganancias.