Sobre las Percepciones, los Sueños y la Riqueza

El dinero está por todas partes, juega un papel enorme en nuestras vidas. Cierra los ojos por un momento y reflexiona sobre lo que el dinero significa para ti, ¿representa éxito, riqueza, estatus? ¿Lo quieres para adquirir lujos como mansiones, autos, yates, membresías exclusivas o ropa de diseñadores famosos? ¿Qué harías si fueras millonario? ¿Qué te motiva a querer ganar más dinero?
Si se te vinieron ideas de gastar de manera abundante y darte la buena vida, te recomiendo que pienses mejor lo que buscas. ¿Realmente necesitas ser millonario para mantener un buen estilo de vida? La respuesta es no. De hecho, puedes lograr una vida muy cómoda con un trabajo digno y gastos controlados.
Percibiendo a los ricos
Solemos juzgar a las personas por como se visten, el tamaño de su casa, lo que manejan, los productos que compran. Pero recuerda el viejo refrán: "No se puede juzgar un libro por su cubierta". Lo que se ve en el exterior de las personas no es siempre lo que tienen por dentro. Que alguien tenga lujos no necesariamente significa que tiene dinero.
La televisión y demás medios retratan a las personas de la clase social alta como personas con grandes lujos y que derrochan dinero. Déjame romper esta idea, ya que si bien hay un grupo de individuos que corresponden con estas características, la mayoría de los ricos no se comportan así. Es más, casi nadie podría mantener un estilo de vida derrochador durante mucho tiempo; piensa en los deportistas, artistas y ganadores de sorteos que perdieron todo su patrimonio debido a sus gastos desmesurados.
Aproximadamente el 85% de los millonarios de todo el mundo son de primera generación, esto significa que no han nacido en la riqueza. Este grupo hizo su fortuna con sus negocios e inversiones. Muchos de ellos conducen automóviles comunes, viven en casas modestas y no gastan en lujos… bien podrían confundirse con personas de clase media. No podemos suponer que alguien es rico con sólo ver lo que tiene. Además, una vida de lujos no es el sueño de toda persona.
No tiene nada de malo gastar en ciertos lujos, pero es mejor que tus sueños y metas estén pensados con elementos más poderosos como la familia y la filantropía… la motivación y la realización personal será mayor.