Por Amor o por Dinero

El sano equilibrio entre las fuerzas del amor y el dinero es necesario para tener una vida plena en el mundo actual. ¡Es por tu felicidad!
Por Amor o por Dinero
El sano equilibrio entre las fuerzas del amor y el dinero.

Una de las cosas que se han debatido durante mucho tiempo es si las personas actuamos por convicción personal (por amor), o debido a los incentivos y las oportunidades de ganar algo (por dinero). La respuesta a esta pregunta tiene un tremendo impacto en nuestra vida personal, profesional y financiera.

La mayoría de nosotros tendemos a pensar que nuestra vida personal se basa exclusivamente en las motivaciones personales (amor) y que la profesional y financiera se basa en decisiones racionales (dinero). La realidad es que estas dos fuerzas se funden y mezclan en todo lo que hacemos. Entender la forma en que trabajan puede ayudarnos a tener una vida más plena.

Dos fuerzas íntimamente relacionadas

Primeramente, debemos comprender que el amor y el dinero se encuentran íntimamente relacionados. Nadie está dispuesto a trabajar sin obtener algún beneficio, por más que nos guste el trabajo. También hay una línea personal donde el dinero adicional ya no nos producirá mayor motivación.

Muchas personas dicen que valoran la autonomía y el interés por su trabajo como los motivos por los que se quedan en su ocupación actual. Sin embargo, los estudiantes que se gradúan de la universidad con frecuencia citan al dinero como su principal objetivo en la búsqueda de empleo. Entonces, ¿cómo se cruzan estos dos conceptos? La compensación es lo que atrae a las personas a unirse a una empresa, y es también el principal incentivo para que se queden. Sin embargo, la compensación sólo inspira a trabajar lo suficientemente para no ser despedido o para ser promovido. Lo que inspira a la gente a hacer más que el mínimo es el sentimiento de realización, de que hacen algo útil para ellos y para los demás.

Se dice con frecuencia que «el dinero no compra la felicidad», y estamos totalmente de acuerdo con eso. No obstante, la falta de dinero puede generar mucha infelicidad. Por lo tanto, el dinero no es algo que te hace feliz, sino algo que te brinda la libertad para hacer las cosas que realmente te brindan felicidad. Del mismo modo, la búsqueda de una pasión personal, como la música, la escritura, o el atletismo puede que no te produzcan algún ingreso o sea insuficiente para tu nivel de vida. Debido a esto, nos adaptamos a satisfacer nuestras necesidades monetarias con cualquier trabajo para que nuestras verdaderas pasiones puedan ser perseguidas en el tiempo libre.

Nuestra capacidad de ayudar a otros a menudo se ve limitada por los recursos financieros. Cada uno tenemos una cantidad limitada de tiempo en el día y las buenas intenciones ni siquiera nos van a alcanzar para comprar un pan y una taza de café. Tener muy presente en nuestra mente la idea de mejorar el mundo en que vivimos, desencadena un cierto deseo monetario para tener el poder para mejorar las cosas.

Por el lado familiar, si cada comida se convierte en una discusión sobre cómo se pagarán las facturas del mes, será muy difícil lograr la felicidad. Por cierto, esta es una de las razones por la que los negocios familiares con frecuencia tienen dificultades. Cuando el mundo no monetario de la familia que es impulsado por el amor y el afecto es forzado hacia el mundo monetario del negocio donde los costos y beneficios deben ser controlados cuidadosamente, queda un enorme espacio para la incomprensión y las peleas.

Cuando se trata de las inversiones y decisiones financieras importantes, la mayoría de nuestras elecciones son racionales y calculadas. Sin embargo, la única razón por la que estas decisiones de inversión son más calculadas es porque pueden afectar de manera amplia nuestro futuro. El ahorro y las inversiones sirven a un fin no monetario: nuestra seguridad.

En definitiva, siempre habrá un cruce entre motivaciones monetarias y no monetarias. El amor y el dinero son necesarios para tener una vida plena en el mundo actual. El secreto de la felicidad no es la búsqueda de uno y la exclusión del otro, sino la creación de un sano equilibrio entre los dos. De esta manera, podremos disfrutar de una mejor vida.

Christian Medina Aguilar

Acerca de

Hola, soy Christian Medina y vivo en Tecate, Baja California. Elegí estudiar estudiar la Ingeniería en Desarrollo de Software en UnADM porque se adapta muy bien a mi estilo de vida y en ella encontré esta carrera para desarrollar la profesión de desarrollador de software que tanto me apasiona.

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